Fin del mundo

Escribir, lo que se dice escribir, escribo como si mañana fuese a acabarse el mundo y yo no pudiese besar tus labios una última vez. Cada noche, antes de cerrar los ojos, imagino que me besas (muy, muy despacio, casi con temor a resquebrajarme los labios) y me dices (muy, muy bajito, como si no quisieras romper el momento) que me quieres. Nos abrazamos y las espinas que recubren nuestra piel nos arañan, abren todas nuestras heridas, pero no nos soltamos porque, al fin y al cabo, nos queremos.

Una utopía, eso es lo que es, al fin y al cabo. En primer lugar, porque ni tú ni yo deberíamos soportar noches enteras de dolor por un abrazo y un beso en los labios. En segundo lugar, porque en los últimos segundos antes de caer en las redes del sueño sólo se puede pensar en utopías.

Continue Reading

Oceans

Hay algo que va mal dentro de mí. He encontrado una pieza suelta: el corazón. Al agarrarlo se me ha manchado el corazón de sangre, pero aún palpita, aún está vivo, luchando contra el frío que invade mi pecho. Suena Oceans, de Seafret, mientras yo juego con el bolígrafo entre los dedos.

Continue Reading